El error más común que vemos en verano es pedir el hielo con demasiada antelación. Si lo recibes por la mañana para una cena, una parte se habrá fundido antes de empezar, y da igual cuántas mantas le pongas: la mayor pérdida ya está hecha. La forma de conservarlo bien es encajar la entrega con la hora real de consumo y tener el hueco listo antes de que llegue el reparto. Aquí explicamos cómo lo organizamos en hieloadomicilio.com, qué formatos manejamos y qué hacer con el hielo en las horas previas al evento.
Cómo trabajamos el reparto de hielo a domicilio
Trabajamos con reparto propio y franjas de entrega acordadas con el cliente, no con envíos genéricos de paquetería. Eso nos permite ajustar la llegada del hielo a la hora de consumo en lugar de entregarlo a primera hora del día. Al confirmar el pedido pedimos tres datos:
- Zona de entrega, para asignar la ruta y el vehículo adecuado.
- Franja horaria en la que vas a estar en el local o recibiendo el pedido.
- Formato y cantidad, según el uso previsto.
Con esos tres datos fijamos la ruta. Si nos pides el hielo para una barra que abre a mediodía, no tiene sentido que llegue a las ocho de la mañana; si es para una cena, lo entregamos en la franja previa al servicio. A partir de ahí, lo que ocurre con el hielo ya depende de cómo lo guardes hasta el momento de usarlo.
Formatos que servimos y para qué sirve cada uno
No todos los eventos necesitan el mismo tipo de hielo. Estos son los formatos con los que trabajamos y el uso al que van orientados:
Cubito
Es el formato estándar para bebidas servidas en vaso: refrescos, combinados, cócteles sencillos. Es cómodo de manejar y rinde bien en barras con servicio continuo, pero al tener más superficie respecto a su volumen se funde antes que un bloque si lo dejas expuesto.
Bloque
Pensado para mantener frío durante más tiempo o para volúmenes grandes: neveras de reparto, recipientes de conservación, coctelería que trabaja con hielo en bloque. Al tener menos superficie expuesta funde más despacio, así que cunde más cuando lo que quieres es aguantar frío muchas horas.
Hielo picado
Para cócteles que lo piden específicamente, para presentaciones o para enfriar rápido un recipiente pequeño. Tiene una superficie enorme, así que es el que antes se derrite: se pide para usar casi en el momento.
Hielo en bolsa
El formato de consumo doméstico y para eventos pequeños donde no hay espacio para un arcón grande. Es el más práctico cuando el volumen es reducido y se va a consumir en pocas horas.
Si dudas entre formatos, dinos qué vas a servir y cuántas personas esperas: es la forma más rápida de acertar sin pedir de más.
Qué hacer en las horas previas a la entrega
Antes de que llegue el reparto conviene tener preparado el sitio donde va a ir el hielo. Estos son los preparativos que marcan la diferencia:
- Enfriar el arcón o la nevera antes, no meter el hielo en un espacio a temperatura ambiente.
- Colocar una base aislante debajo del recipiente si va a estar en una terraza o sobre suelo caliente.
- Reservar el espacio justo: cuanto menos aire quede alrededor del hielo, mejor conserva.
- Tener un cubo o bandeja para el agua de fusión, y vaciarla de vez en cuando para que el hielo no se bañe en su propia agua.
- Evitar el sol directo sobre la tapa del arcón, aunque el resto esté a la sombra.
Si el evento es en exterior y no tienes arcón, lo más sensato es ajustar la entrega lo máximo posible a la hora de servicio y no acumular más hielo del que vas a consumir.
Casos en los que conviene ajustar la entrega
Hay situaciones donde el reparto cerca del consumo es especialmente importante:
- Barras de coctelería: el hielo se consume durante todo el servicio, así que interesa una entrega escalonada o en el arranque de la barra, no horas antes.
- Eventos en terraza o exterior: sin la protección de un local climatizado, cualquier hora de más cuenta.
- Neveras de reparto: si el hielo va a viajar, se pide bloque en lugar de cubito y se coloca compacto para reducir huecos.
- Cenas y celebraciones domésticas: con un pedido ajustado a la hora del postre o de las bebidas, sobra menos y se tira menos.
Lo que no podemos prometer
No vamos a decirte que el hielo aguanta un número exacto de horas: depende del formato, del aislamiento y de la temperatura del sitio donde lo guardes, y varía de un caso a otro. Lo que sí controlamos es que salga de nuestras instalaciones en las condiciones adecuadas y que llegue dentro de la franja acordada, lo más cerca posible del momento en que lo vas a usar. A partir de ahí, conservarlo bien es cosa de la preparación de cada cliente.
Pide tu hielo con hora de consumo
Cuéntanos zona de entrega, fecha, franja horaria y qué vas a servir. Te confirmamos disponibilidad para esa franja, te recomendamos formato y cantidad según el uso y coordinamos el reparto para que el hielo llegue en el momento justo, no el día antes.
Envíanos esos cuatro datos desde el formulario de contacto y te respondemos con la disponibilidad y el formato recomendado: hacer mi pedido de hielo a domicilio.